Como todos saben, las personas ciegas, con la incapacidad de ver las cosas, desarrollaron los otros sentidos de forma de ubicarse en el mundo.
Rudy, a pesar de esto, veía todo. Pero no con los ojos, veía con la mente.
Él no fue siempre ciego, de a poco fue perdiendo la vista y viendo así mucho más borroso. Los doctores, al no encontrar anteojos con tanto aumento como necesitaba Rudy, le recomendaron simplemente no ver más. Y él, sin otra opción, cerró los ojos y quedo así, ciego.
Y de esta forma desarrolló los sentidos restantes.
Llegó a desarrollarlos tanto que podía ver el futuro de cualquier persona. Y así se le hizo su fama. Le decían "vidente" y venían personas de todo el mundo a saber su futuro. Pero se iban todas decepcionadas, Rudy siempre veía finales tristes, con muertes, desamores, situaciones inoportunas y muchas otras cosas que no nombro porque me decepciono también.
Ver tantas desgracias provocó al pobre miope que, irónicamente, no quiera ver más.
El único futuro que no podía ver era el de él mismo, que era el que más lo intrigaba. Soñaba con poder volver a ver todo, pero con ojos. Poder ver el atardecer, el nacimiento de un bebe, un beso apasionado y otras cosas absurdas que, a las personas que tienen el privilegio de ver, les parecen normales y cotidianas.
Y así salió la cirugía láser, la cual convertía una visión borrosa en un zoom perfecto de las pequeñas letras del tablero del oculista.
Rudy utilizó todo el dinero que ganó con su trabajo de vidente y así se operó, y por ende volvió a ver.
De esta forma, sus sentidos tan desarrollados se fueron poniendo de a poco vagos y así, debilitándose, volvieron a cumplir su función habitual.
Rudy, viviendo su días al igual que antes, quiso saber el futuro que le esperaba, a través de sus pares y amores de forma de saber si seguiría con ellos, pero lamentablemente, él, dejo de ver.
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